Dejando de un lado el motor hasta que solucione el problema de grietas en los espárragos del cambio, y el roto de la primaria. He empezado a montar el esqueleto que sustentará todo.
La parte trasera del chasis va atornillada a la cuna y no sujeta directamente el basculante. Su función es sujetar el peso del piloto y el anclaje superior de los amortiguadores. Va unido con un espárrago superior y por cuatro gruesos tornillos en la parte inferior para refuerzo del anclaje, donde van las placas laterales que soportan la parte trasera del motor y le dan rigidez a la fijación del basculante.
Es importante montar el caballete central antes que el subchasis, ya que casi no deja espacio de maniobra para apretar las tuercas y cerrar las arandelas de seguridad.
Con el chasis montado, por fin empieza la reconstrucción de la máquina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario